La invasión de mosquitos que afecta a nuestra zona en estas jornadas, probablemente fomentada por la recurrencia de lluvias y la llegada del calor, en un contexto que alarma por la propagación de esa enfermedad en el Norte y en países limítrofes, debiera obligar a la Región a redoblar las medidas preventivas.
En este sentido, corresponde aludir a los reclamos formulados por vecinos, relacionados con la presencia de altos pastizales en distintos lugares poblados y a la necesidad de que se impulsen acciones destinadas a eliminar los criadores de los Aedes Aegypti, que son los mosquitos transmisores de la enfermedad. En ese sentido se instó a la realización de campañas a concientizar a la población y a que las autoridades eviten la presencia de pastizales.
Tal como se señaló, el transitar por las ramblas perimetrales y algunas del interior del casco urbano, así como en localidades vecinas, el descuido permitió la presencia de altos pastizales. Algunas ramblas, dijeron, permiten esa proliferación de insectos. Asimismo, se instó a que la población proceda al llamado “descacharrado” en sus viviendas, impidiendo la presencia de aguas estancadas en macetas viejas u otros recipientes.
Cabe recordar que meses atrás se conoció la noticia de que ya está disponible en la Argentina la vacuna contra esa enfermedad, que podrá adquirirse por orden médica en vacunatorios privados y también en farmacias, según se anunció en forma oficial.
La aprobación del ministerio de Salud nacional del programa de vacunación es extensible a “todas las personas mayores de 4 años, hayan cursado o no previamente la enfermedad”. Se trata de un esquema de inmunización de dos dosis, que deben administrarse con un intervalo de tres meses y, dado que es una vacuna compuesta por virus vivos atenuados, está contraindicada para embarazadas, mujeres en período de lactancia y personas inmunodeprimidas.
Se conoce que el dengue resulta de una infección vírica transmitida por la picadura de las hembras infectadas de mosquitos del género Aedes aegypti y que hay cuatro serotipos del virus. En Argentina circulan tres: el DEN-1, el DEN-4 y el DEN-2.
Se sabe también que cada insecto puede picar a una persona infectada y en la siguiente picadura transmitir el virus del dengue a otra. Los síntomas son dolores de cabeza, musculares y detrás de los ojos y decaimiento general.
Ahora los especialistas vienen advirtiendo que el mosquito se ha adaptado y puede resistir a temperaturas más bajas, por lo que piden no aflojar con las medidas preventivas -como el descacharrado- ni siquiera durante el invierno. Es de esperar que la aparición de la vacuna pueda convertirse en un recurso valioso para prevenir una enfermedad que, de no ser tratada en forma oportuna, puede aparejar la muerte del afectado.
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